La historia de su vida

María de la O Lejárraga (La Rioja, 1874 - Buenos Aires, 1974)

"Una mujer que no fuese feminista sería un absurdo tan grande como un rey que no fuese monárquico"

La verdad que no es fácil para mí elegir solo un referente femenino entre todos los que hay ya que podría hablar de muchas mujeres que han destacado por su profesión, por su lucha a favor de la igualdad entre hombres y mujeres, por haber sido invisibilizadas o por todas estas razones juntas. Esto significa que hay muchas a las que admirar, y confirma lo que ya se ha ido comentado a lo largo del módulo 2 de este curso, y es que existir existen solo que se les ha invisibilizado a lo largo de la historia. 

Yo he elegido destacar la historia de María de la O Lejárraga por tres razones: la primera, porque me parece una mujer brillante, olvidada y sin embargo una de las figuras políticas y sobre todo literarias que vale la pena conocer; la segunda, porque representa algo que sucedía asiduamente y es el hecho de tener que esconder su identidad debido a las dificultades que tenían por ser mujeres a ejercer su profesión; y la tercera, porque nació en San Millán de la Cogolla en La Rioja, misma tierra que me vio nacer a mí.

María de la O Lejárraga nace el 28 de diciembre de 1874 en San Millán de la Cogolla, La Rioja, como he indicado anteriormente. Pasa parte de su infancia aquí hasta que se traslada con su familia a Madrid ya que su padre obtuvo una plaza allí como médico.

María rompía con el estereotipo de mujer de finales de siglo XIX. Era culta, hablaba idiomas y tenía grandes cualidades para la escritura. Cursa estudios de magisterio primero en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer y después en la Escuela Normal de Madrid. Ejerce como maestra desde 1897 hasta 1907.  Es durante esta época cuando se interesa por la educación, la justicia social y la igualdad que marcaría su vida y que, más adelante, la acercaría al socialismo y la lucha por la educación y los derechos de la mujer.

 En 1899 publica Cuentos breves. Lecturas recreativas para niños, muy relacionado con su profesión y el único libro que firmó con su nombre. En 1897 conoce a Gregorio Martínez Sierra con quién se casa tres años más tarde. Seguro que nos suena más su nombre, reconocido por obras como Canción de Cuna o El amor brujo y El sombrero de tres picos, de Manuel de Falla.

María decide no firmar con su nombre por varias razones. Por un lado, en esa época el ámbito público, al cual pertenece la literatura, era considerado masculino y el ámbito privado femenino. Se aceptaba que una mujer escribiera novelas o textos relacionados con la moda, el hogar, la familia,es decir, aquellos temas considerados femeninos. Además las mujeres eran consideradas intelectualmente inferiores, por lo que si alguna se dignaba en escribir sobre materias no propias de su sexo se les insultaba, se les menospreciaba o podían ser repudiadas. Por eso, María no dejo de escribir pero decidió firmar con el nombre de su marido, ya que su contexto familiar, social y laboral no le otorgaba el apoyo necesario, y podía ser mal vista como maestra. Por otro lado, lo hizo también por su amor a su marido.

Fue así como empezó una colaboración literaria y teatral. Ella cumplía con sus labores domésticas, trabajaba en la escuela y escribía los textos que su marido firmaba llevándose él todo el reconocimiento. En algunos de ellos Gregorio colaboró en otros no.

Ni siquiera cuando éste se enamora de una actriz y posteriormente el matrimonio se separa María deja de colaborar y escribir para él. La obra literaria es extensa: obras de teatro, novelas, ensayos, conferencias, discursos y artículos de prensa. Incluso ensayos feministas como "Feminismo, feminidad y españolismo" y artículos que se publicaron en la sección «La Mujer moderna» de la revista Blanco y Negro. Puso en boca de su marido verdaderos alegatos denunciando la situación de la mujer: «Las mujeres callan por miedo a la violencia del hombre; callan por costumbre de sumisión; callan, en una palabra, porque en fuerza de siglos de esclavitud han llegado a tener alma de esclavas». Es curioso porque ella nunca reivindicó la autoría de sus obras. Vivió casi un siglo pero nunca desveló el gran secreto de su vida. Si bien guardo las cartas que le mandaba Gregorio suplicándole que siguiera escribiendo para él. Quizás era su forma de contar la verdad.

En 1931 funda y preside La Civica, sociedad dedicada a promover la cultura entre las mujeres de la clase obrera. Con la instauración de la República, empezó a firmar con su nombre pero manteniendo los apellidos de su marido, escribiendo entre otros La mujer española ante la República. A partir de 1932 se involucra de forma activa en la política, apoyando al socialismo y feminismo. Lucha por el sufragio femenino y fue una de las primeras diputadas de las Cortes españolas (elegida por Granada en 1933). Su compromiso social la llevó a renunciar a su escaño para echar una mano a los mineros en la Revolución de Asturias y a evacuar a los niños a Bélgica en plena Guerra Civil.

Tras la guerra civil se exilia, primero en Francia y después en Estados Unidos y México, hasta que en 1951 llega a Buenos Aires donde permanece hasta su muerte en 1974.

En mi opinión, creo que la contribución de María Lejárraga a construir una sociedad más igualitaria es relevante ya que se interesó y en un periodo de su vida se entregó exclusivamente a reivindicar la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y entre pobres y ricos. Su trabajo también se centró en promover la formación de las mujeres y a través de su obra se puede observar su continúa lucha por conseguir esta igualdad y la visibilidad de las mujeres. Por ejemplo, en sus últimos años en Buenos Aires escribió Una mujer por los caminos de España, obra en la que pedía a las mujeres que se rebelaran, que no se callasen. Ella quizás no lo hizo finalmente publicando su autobiografía Gregorio y yo donde, sin ningún reproche hacia su marido, daba a entender que la renuncia de su autoría había sido intencionada. Puede llamar la atención que una mujer con ese respeto por la igualdad y la libertad y que así lo manifestaba, se hubiera callado durante toda su vida. Considero que hay que ponerse en contexto también, en la época que ella vivió no era fácil ser escritora reconocida pero al menos no se rindió y aunque fuera con el nombre de su marido compartió con el mundo todo su talento y su obra, legado que queda para siempre. Me parece un referente femenino al que poner en valor y reconocer su trabajo. Gracias a ella y  a otras muchas mujeres a lo largo de los años se ha conseguido que actualmente, si bien siguen existiendo desigualdades y un largo camino por recorrer, las mujeres podamos ejercer nuestra profesión libremente.

Fuentes:

- Libro "Pelea como una chica" de Sandra Sabatés

- https://elpais.com/cultura/2018/09/16/actualidad/1537121678_040945.html

- https://digitum.um.es/digitum/bitstream/10201/54053/1/Maria%20de%20la.pdf

- http://www.escritorasenlaprensa.es/maria-de-la-o-lejarraga/

- https://www.youtube.com/watch?v=JvOnk21jq5w

- https://www.rtve.es/alacarta/videos/mujeres-en-la-historia/mujeres-historia-maria-lejarraga/838011/



Comentarios

  1. ¡Qué interesante tu entrada! Desconocía absolutamente la figura de María de la O Lejárraga. Leyendo la breve biografía que has escrito me recordaba a Amelia Garayoa, personaje de ficción creado por Julia Navarro. No hay que recurrir a la ficción para encontrar mujeres valientes, las tenemos en nuestra historia

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